nancy 1977

Mi Nancy de 1977: la primera en llegar

Tengo que confesar que yo nunca jugué con muñecas. Se empeñaban en regalarme bebés que había que alimentar, dormir, dar de comer… ¡cero en diversión! Pero de pronto, inesperadamente, en uno de esos largos veranos de la infancia llegó mi Nancy. Vestida con un traje de fiesta rojo precioso, la imagen de una chica hermosa, joven e independiente me encandiló. Y creo que desde ese verano hasta que la adolescencia hizo girar mis intereses hacia otras cosas, mi Nancy de 1977 siempre estuvo a mi lado.

nancy1977

Mi Nancy, yo y unos retales

Nada más abrir la caja de mi maravilloso regalo, con todo el cuidado del mundo y a la vez con toda la prisa del mundo por tener mi muñeca… ¡zas! saltó de la caja como activado por un resorte un pequeño catálogo a todo color.

catálogo de Nancy de 1977

Es un recuerdo muy vívido, no en vano mi Nancy de 1977 ha sido la única muñeca que no ha llegado el Día de Reyes. Me veo sentada en el suelo, con la muñeca a medio sacar de la caja en una mano y el catálogo en la otra. 

¿Qué os parece que pasó? pues que el catálogo le ganó a la muñeca. Y durante mucho rato, estuve hojeando aquellas fotos, eligiendo mentalmente los conjuntos que quería. No los quería para Nancy realmente, sino para la que yo sería en el futuro, reflejada en aquel momento en una muñeca.

Nunca se me ocurrió pedir que me compraran aquellos modelos que, además de caros ¡ya estaban hechos! ¡vaya aburrimiento! Mi impronta de made  in self (o DIY, que dirían ahora) me llevó a copiar a mi madre mientras cosía, recoger cualquier mínimo trozo de tela y coser todos los modelos posibles para mi Nancy de 1977.

No conservo ninguno de aquellos vestiditos, pero desde luego con ellos aprendí a coser, a diferenciar tejidos y cortes, a amar las cosas bellas y hechas con cariño. No tiene nada que ver con la profesión que elegí luego, pero esto es algo que me ha acompañado toda mi vida, formando parte de mis proyectos de tiempo libre.

Bueno, la costura y algo más. Modelos como el Carnaby Street, el Piccadilly Circus o el Ucrania me hicieron soñar con un mundo más allá de mi pequeño pueblo. Viajes a lugares que sonaban tan exóticos e interesantes poblaron mi imaginación de niña, convirtiéndose en una de mis (muchas) obsesiones de mayor.

conjunto carnaby street

¿Y qué ocurrió con mi Nancy de 1977?

Bueno, después de mi Nancy de 1977 llegó una Lesly , Baby Mocosete, Nenuco… todos ellos formaron parte de la decoración de mi habitación en una estantería de la que sólo la Lesly salía de vez en cuando a probarse algún vestido. Ninguna otra muñeca consiguió desplazar a mi Nancy de 1977, que compartió reinado durante un poco tiempo con mi Nancy Color de 1980.

¿Y luego? Pues lo que imagináis, la adolescencia, las amigas y los chicos, los estudios, coser para mí… y un drástico cambio de habitación que dejó fuera la estantería de las muñecas para aumentar el armario. ¿Y las muñecas? Pues a una caja, dispuestas con cuidado, pero relegadas a un rincón del desván. ¿Os suena esta historia, verdad?

Tengo que decir que nunca la olvidé. Siempre recordaba con cariño a mis compañeras de la infancia, con ese tono de nostalgia con el que se recuerdan los tiempos pasados. Y es que estaba convencida que mi madre había terminado dándola a alguna niña más pequeña.

De pronto, un día de charla, al cabo de muchos, muchos años, surgió la conversación y… ¡sorpresa! mis Nancys continuaban en alguna caja en el desván. La obsesión se apoderó de mí, y así me encontré, con mi vieja Nancy de 1977 de nuevo conmigo. Aunque hay que decir que la pobre necesitaba urgentemente una buena sesión de belleza. De hecho, tuve que desmontarla porque uno de sus ojos y sus articulaciones estaban bastante mal.

nancy de 1977

Recuperando y restaurando a mi Nancy

Daba penita verla, pero con un poco de paciencia y mucho cariño mi Nancy de 1977 vuelve a ser la muñeca preciosa que fue. La huella del paso del tiempo y sus antiguas cicatrices forman parte de su encanto de Nancy muy jugada.

Os cuento un poquito el proceso, aunque os advierto que no soy tan diestra en esto de la restauración como las personas que narran sus experiencias en esos maravillosos blogs de Nancy que hay en la red. Y eso que conté con la inestimable ayuda de mi paciente compañero, que se le dan muy bien todas estas cosas.

Restaurando los ojos de mi Nancy de 1977

Mi Nancy de 1977 tiene los ojos marrón clarito. Uno de ellos tenía la pupila vacía y la bola estaba un poco mal, así que decidí cambiarle los dos.

El proceso no es tan difícil como pueda parecer. Además, increíblemente, se compran con facilidad ojos de Nancy en las tiendas de coleccionismo.

Seguí los pasos encontrados en internet aplicando calor con un secador en la cara para extraer las bolas que forman los ojos.

Aplicando calor con el secador un ratito, se consigue reblandecer el plástico. Basta luego con apretar hacia dentro y el ojo caerá. Hay que apretar con fuerza, no pasa nada.

Para poner los ojos nuevo, el proceso es el mismo. Se vuelve a reblandecer la cuenca del ojo con calor y se meten los ojos desde fuera, apretando. Luego, con un destornillador o cuchillo plano fino se colocan derechos y se cuida que todas las pestañas estén en su sitio.

Montar las articulaciones de Nancy

Bueno, mi Nancy de 1977 es una Nancy articulada en la cintura y, os lo aseguro, el proceso no es tan fácil como cambiarle los ojos. Afortunadamente todos los elementos que componen la articulación estaban bien, incluso el muelle, aunque un poco ido, no ha hecho falta cambiarlo. Un blog que explica bastante bien este proceso es el de anamami.

Por contarlo sucintamente, la dificultad estriba en ajustar bien el muelle en la parte de abajo, montar el cuerpo y estirar el muelle para engancharlo con la cabeza. Y sí, hay que hacer fuerza y tener maña.

restaurando mi nancy de 1977

En la primera foto se ve ese taponcillo, casi pornográfico todo hay que decirlo, que es crucial para reparar la Nancy, ya que es donde se engancha el muelle. 

Con una goma fuerte, se amarra el otro extremo y se monta el cuerpo, estirando todo lo posible para engancharlo al gancho metálico de la cabeza.

Hay que reconocer que no nos quedó firme, firme, pero sí que se mantiene muy bien. Y la verdad es que esa articulación la convierte en una modelo maravillosa, ya que le le quita rigidez. Mirad, si no, estas fotos, una de ellas con el conjunto Carnaby Street y la otra con con la camisa del conjunto Gatsby vestida de rociera:

conjunto carnaby street

El color de mi Nancy de 1977

Algo muy frecuente, y de lo que mi Nancy de 1977 no podía escapar obviamente, es la decoloración del color de cabeza y brazos. Estos elementos se hacían con un vinilo dúctil, que además de tener vida propia y encogerse o endurecerse con el tiempo, van perdiendo color.

Por ello, mi Nancy de 1977 estaba paliducha, con una ceja un poco despintada, por lo que a pesar de sus ojos nuevos, se seguía viendo bastante deslucida.

Tutoriales para recuperar el tono de las Nancys hay muchos. Uno de los más útiles es el de Karmeta, además de todo lo que se aprende en su blog sobre el universo de las Nancys.

Yo, en este ocasión anduve un poco precavida, y utilicé mi pobre Lesly como campo de pruebas. Creo que hice bien, porque quedaba toda emborronada y manchada. No me doy trazas con esto, no. Así que desistí de una restauración completa y me centré sólo en ponerle un poco de colorete, color en los labios y retoque en la ceja borrada con pintura acrílica.

restaurando mi Nancy de 1977

Ahora me alegro de haber hecho sólo esa parte de la restauración. Con sus cicatrices, su palidez y su maquillaje, está muy bonita.

jersey de nancy

Y por último: sesión de peluquería

La sesión de peluquería queda para el final.

Si os fijáis en las fotos del maquillaje, el pelo de mi Nancy de 1977 está envuelto en film. Forma parte del proceso.

Después de un buen lavado de cabeza, se deja el pelo de Nancy con una buena capa de suavizante (yo uso el normal del cabello) durante uno o varios días.

Después se desenreda antes de quitarle el producto, se enjuaga bien, y ya está el pelo listo para su peinado.

Para peinarla simplemente le puse unos bigudíes de tamaño grueso en la última mitad de la melena. Introduje el pelo en agua recién hervida y lo deje secar antes de quitárselo. Le quedaron unas ondas muy bonitas.

mi Nancy de 1977

Disfrutando de mi Nancy de 1977

Ya veis, el resultado es espectacular. ¡Ha merecido la pena!

Y lo bien que me lo estoy pasando con mis réplicas: investigar los conjuntos, buscar los tejidos, realizar el patronaje, coser y hacer las fotos… ¡estoy encantada!

Por cierto, mi Nancy de 1977 venía con el conjunto Fantasía. Este es un conjunto de fiesta que apareció por primera vez en el catálogo de 1974-pasarela (era de los que salía en el desfile de portada) y se mantuvo nada menos que hasta 1981. Incluso ha sido uno de los modelos que han sacado en la reedición por el 45 aniversario de Nancy.

Conservaba el vestido en bastantes buenas condiciones, pero el chal y la cadenita dorada habían desaparecido. Nada que no pudiera arreglarse.

Conjunto fantasía de mi Nancy de 1977

Y así de bonita ha quedado. Disfrutando de las réplicas de un montón de conjuntos de los 70… ¡a ver cuál es el próximo!

nancy de 1977

2 comentarios en “Mi Nancy de 1977: la primera en llegar”

  1. Hola, ¿qué tal?. He venido hasta aquí por una publicación que hiciste desde Bloguers.net.
    Voy a citarte por una reflexión que me ha venido a la cabeza: «Pero de pronto, inesperadamente, en uno de esos largos veranos de la infancia llegó mi Nancy. Vestida con un traje de fiesta rojo precioso, la imagen de una chica hermosa, joven e independiente me encandiló. Y creo que desde ese verano hasta que la adolescencia hizo girar mis intereses hacia otras cosas».
    Para bien (en este caso podría ser para bien) o para mal, pienso en la transcendencia que tienen los juguetes en el forjado de la futura personalidad adulta que tendrán después l@s niñ@s que juegan con dichos juguetes. Por lo tanto, pueden ser un espejo de los valores que tiene una sociedad en un determinado lapso de tiempo.
    En cuanto al procedo de restauración, me gusta que hallas cogido de cada tutorial, lo que tu muñeca necesita, personalizando tu propio tutorial.
    Un saludo.

    1. Muchas gracias por tu comentario Arquidibujor. Sí, realmente hay juguetes que son mucho más de lo que aparentan y que, de alguna manera, nos llevan a convertirnos en lo que somos ahora. ¡Las cosas sí tienen alma! 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir arriba